sábado, 28 de mayo de 2016

9 Años en Resistencia

(Especial)

Hace 9 años estaba por cumplir 20 años de edad, el cierre de RCTV había iniciado una oleada espontanea de manifestaciones estudiantiles, es allí cuando surge la iniciativa de convertir la espontaneidad en organización eficaz, para contribuir en el debilitamiento de los pilares que sostenían el régimen de Chávez.

El 27 de mayo de 2007, funde JAVU junto a un pequeño grupo de compañeros, aprovechábamos las redes sociales y la internet, para convocar y enviar comunicados, pero siempre con la premisa de que las ideas o planteamientos escritos, se hicieran tangibles en la calle. Nuestras células iban creciendo en la ciudad, y nuestra organización por estar en la vanguardia, asumía naturalmente el liderazgo en las protestas.

Siempre nos hemos hecho responsables de nuestra actuación, en muchas oportunidades hemos tenido que asumir la representación de importantes factores de la sociedad, en defensa de los derechos más fundamentales. Encabezamos en aquel 2007, las protestas y manifestaciones en rechazo al referéndum de reforma constitucional, organizamos en varias ciudades, en especial dentro de Carabobo, protestas simultaneas para evitar lo que considerábamos una afrenta a los principios más elementales de la democracia. En 2009, estuvimos al frente de las acciones en contra de la aprobación de la Ley Orgánica de Educación, eso costo que me convirtiera en el primer dirigente del movimiento estudiantil preso durante de la era Chávez.

Cada revés, lo convertimos en una oportunidad. Fue así que mi injusta prisión la asumimos como motivo, para realizar la huelga de hambre más numerosa hecha en la historia de este país. Ganamos mi libertad, pero continuamos ejerciendo presión a través de este mecanismo, que conllevo a la liberación de casi la totalidad de los presos políticos del periodo de Hugo Chávez. Sumado a esto, fuimos la cabecera de la representación juvenil en importantes espacios de denuncia, expusimos en foros tan importantes como la CIDH, la Secretaria General de la OEA y distintos gobiernos del mundo, la sistematización de la criminalización que vivíamos los sectores opuestos a Chávez.

En diciembre de 2012, Hugo Chávez anuncia su nuevo viaje a Cuba y a su vez les presenta a sus seguidores el nombre de su sucesor, de inmediato JAVU inicia una escalada de acciones por las sucesivas violaciones a la constitución que se estaban haciendo para que Nicolás Maduro ejerciera el poder de forma ilegitima, las dudas sobre Diosdado dentro del Chavismo, llevaron a que violando las normas asumiera el poder de forma ilegal Nicolas y no Cabello. Ante eso adelantamos fuertes protestas, en especial en la región andina. Luego de varios meses sin información creíble, JAVU promovió y liderizo, el encadenamiento frente a la embajada de Cuba, que exigía a este gobierno información sobre el estado de salud del entonces presidente, eso conllevo a que en una madrugada apareciera un avión en Maiquetia, donde según ellos llego Chavez desde la Habana, la información oficialista decía que este entro caminando al hospital militar, esperamos  semanas y no había pruebas de que este estuviera allí, por eso profundizamos la operación soberanía. 

Nos encadenamos con una numerosa representación de jóvenes y estudiantes en las dependencias del TSJ, desde allí exigíamos la evaluación de una junta médica para que se dijera la verdad del estado de salud de Chávez, y su capacidad o no para continuar frente al gobierno. Éramos los únicos representantes de la sociedad que exigían desde la calle, la verdad. Nuestra exigencia se acompaño de manifestaciones, hasta que la verdad fue dicha, Chávez estaba muerto.

Cada objetivo logrado, abre una nueva responsabilidad. El anuncio de la muerte de Chavez llevo a la convocatoria de nuevas elecciones, allí nos centramos en exigir condiciones electorales, luego de estas, participamos en las protestas de repudio al fraude que se cometió para que Nicolás asumiera la presidencia, lamentablemente el liderazgo de estas, estaba en manos del candidato robado.

Desde entonces, hemos sido firmes en oponernos al régimen carente de legitimidad que encabeza Nicolas Maduro. JAVU ha sido la punta de lanza de las distintas manifestaciones que durante estos últimos años se han realizado en su contra. Fue JAVU el convocante de las manifestaciones del 4 de febrero de 2014 en el estado Tachira, de la represión y la persecución derivadas de esta, como fue la detención de nuestro compañero Jesus Gomez, se desencadeno las jornadas de protestas más intensas de la historia reciente del país. Vivimos momentos muy difíciles, tuvimos que enterrar compañeros que fueron asesinados por los cuerpos represivos, gran parte de nuestra dirigencia fue perseguida, encarcelada o obligada al exilio. Las cicatrices de la tortura aun son visibles en muchos de los nuestros, aún así, todavía quedaron ganas.

Hace un año, el 27 de mayo de 2015, iniciamos una Huelga de Hambre, fuimos los primeros en asumirla desde la calle, para sumarnos a las peticiones que Leopoldo Lopez formulo desde prisión. Se exigió observación internacional para las parlamentarias y se logro, exigimos fechas para las elecciones parlamentarias y se logro, además de esto fuimos los últimos en levantar la huelga y lo hicimos cuando logramos que liberaran a varios compañeros que habían sido apresados durante las protestas de 2014.

En este 2016 los ayudo a recorrer nuestra trayectoria, para refrescar la memoria y tener en cuenta que a pesar de todo lo sufrido, en JAVU hemos ido sumando logros, son 9 años en resistencia, 9 años de compromiso y sacrificio, es hora de mirar al frente, de poner en práctica lo aprendido, de asumir la vanguardia para doblegar definitivamente a aquellos que nos han hundido en la hambruna, la miseria y la humillación.

Todo venezolano, que posea juventud en su espíritu, tiene las puertas abiertas para que desde esta plataforma de la Resistencia, derrotemos con convicción y acción de calle, la tiranía sostenida por una banda de corruptos traficantes, que nos quieren tener sometidos con jueces y militares.

¡Ya Basta!

Dios, Patria y Gloria. Resistencia Hasta La Victoria.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS

sábado, 21 de mayo de 2016

Lagrimas en Venezuela

(Opinión)

Una lágrima sirve para oxigenar nuestros ojos, es parte de un proceso químico natural de nuestro organismo. Hay distintos tipos de lágrimas: basales, psíquicas y reflejas. Hoy hablaremos de ellas.

Hace poco tuve la oportunidad de presenciar la cesárea que le realizaron a mi esposa para traer al mundo a mi hija, Margaret. Entre instrumentos quirúrgicos, sangre y su vientre abierto por el bisturí, vimos a aquella niña quien con un llanto instantáneo anunció su llegada, me acerque rápidamente a verla y una lágrima brotaba de sus ojos, su primera gota de agua y sal. En los días siguientes, sin llanto, ya satisfecha, a mi pequeña hija le brotan de sus ojos varias gotas, esas lágrimas son basales y todos los humanos y animales mamíferos las producimos para mantener húmedas nuestras corneas y, a la vez, proteger nuestros ojos de las bacterias.

Margaret al igual que mi hijo Isaac, nacieron en una fecha convulsionada. Él nació en marzo de 2014, en medio de intensas protestas que realizaba junto a mis compañeros para pedir un cambio urgente. Ella hace una semana y media, rodeada de miseria, hambre, escases, saqueos y protestas ciudadanas que exigen revocatorio contra el mandato de Nicolás. En ambas fechas he sido testigo de un segundo tipo de lágrimas, las lágrimas psíquicas que son producidas por algún tipo de emoción: ira, tristeza, alegría o miedo.

Lloré y vi llorar a madres como Rosa Orozco o a padres como el Sr. Redman, a ellos y a otra decenas de padres les arrebataron la vida de sus hijos. Al Sr. Redman lo acompañé en su llanto mientras velábamos a Robert, decíamos adiós a ese joven asesinado por motorizados mientras protestaba en el municipio Chacao. A la señora Rosa las lágrimas le brotaron mientras se cargaba el ataúd de su hija Geraldin, asesinada por un GNB con un disparo que desfiguró su rostro y desprendió su masa encefálica, con nudos en la garganta y un paso lento entonábamos la canción Venezuela en honor a esa jovencita que perdió la vida exigiendo libertad. En ese 2014, muchos lloramos.

Y en este 2016 otras emociones han causado lágrimas psíquicas de las que he sido testigo, madres que lloran de impotencia porque no tienen como alimentar a sus hijos, manifestantes que lloran de rabia porque no entienden la complicidad de militares con el régimen de Nicolás, familias que lloran de tristeza en Maiquetía obligadas a separarse en busca de un mejor futuro, esposas que lloran cada domingo al dejar a sus maridos en los calabozos de la cárcel, una prisión injusta para decenas de presos políticos, lágrimas de indignación al ver abuelas y niños morir en colas por alimento.

Por esas lágrimas naturales de mi hija, por esos llantos de venezolanos angustiados, hemos activado los mecanismos constitucionales, para ponerle fin a las lágrimas que se producen por tristeza y abrir paso a las que se produzcan por alegría. Con manifestaciones hemos exigido en la calle que cese el bloqueo al referéndum revocatorio y aunque nuestro cerebro impide que lloremos cuando está en modo de lucha, en esta etapa también he llorado y visto llorar, estas lágrimas son las reflejas.

Marchando de a miles, rodeados por militares y policías hemos intentado sobrepasar barricadas y allí hemos encontrado la represión gubernamental, que no sólo se antepone a nuestro derecho a manifestarnos en protesta, sino que también obstaculiza nuestro derecho a revocar al inepto cucuteño que juega a ser Presidente de Venezuela.

En esa labor represora nos bombardean con lacrimógenas, gas pimienta y perdigones. Y es allí donde la irritación en nuestros ojos produce esas lágrimas reflejas, que también brotan ante la reacción a la cebolla o de algunos vapores.

Entre ese lagrimeo, rodeados del humo de las bombas policiales, hemos encontrado también la definición exacta del olor característico de muchas calles y avenidas de la Venezuela actual. Huele a Venezuela arrecha

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS
http://juliocesarrivas.blogspot.com

sábado, 14 de mayo de 2016

Venezuela Marginal

(Opinión)

 Cuando usamos el término marginal en Venezuela, la gente suele sentirse ofendida, es como si esto se tratara de una ofensa. Por definición, marginal es cuando algo o alguien está en el margen. Hoy, sin embargo, lo aplicaremos como lo hace la RAE en uno de sus numerales cuando revisamos esta palabra, "Dicho de una persona o grupo: Que vive o actúa, de modo voluntario o forzoso, fuera de las normas sociales comúnmente admitidas".

Cuando ingresé a la organización política a la cual pertenezco, Proyecto Venezuela, me llamó la atención que entre sus tres objetivos políticos fundamentales se encontraba la desmarginalización. Esta propuesta no es ofrecida sólo como un deseo, sino que exhibe como ejemplo una gestión de Gobierno en Carabobo que se enfocó mucho en esto, redes de agua potable y aguas negras, redes de electricidad, programas de sustitución de ranchos por vivienda con autogestión vecinal, mantenimiento de aéreas verdes, construcción de parques de envergadura, construcción de calles de concreto.  Ese proyecto intentó llevarse al país en 1998, sin embargo, la decisión de los venezolanos en ese momento alejaron esa posibilidad y hoy solo es parte del recuerdo de algunos carabobeños.

Visitaba hace poco a una familia en la ciudad de Caracas, fui recibido con la advertencia de que no usara el baño, "no uses el baño, ni comas mucho, no hay agua solo bajaremos la poceta al final del día, no podemos bañarnos ni lavar platos, el agua se fue el martes y llegará el domingo". Esto era en la capital de Venezuela, en una zona urbana, en una urbanización construida para que sus habitantes se sintieran con calidad de vida. Pero el rancho renació y aunque las paredes son de concreto y la avenida cuenta con vigilancia, las casas tienen las pocetas sucias, sus habitantes se bañan un día sí y otro no, para administrar el tanque o el barril de agua que tienen como respaldo. 

Esta historia no es la particularidad de una zona específica de Caracas. Un amigo que trabaja mucho y se esfuerza en intentar que su familia se sienta bien, alquiló un apartamento en una buena zona de Caracas, allí los alquileres se pagan en dólares, en cientos de dólares, pero hace poco en su ascensor publicaron un cartel de racionamiento de agua todos los días, sólo tendrán agua de 6 a 8 de la mañana, de 12 del mediodía a 2 de la tarde y de 6 de la noche a 8. Los pisos son de mármol, las ventanas panorámicas pero la marginalidad se anuncia en el ascensor.

A mí en Valencia, aunque me llega el agua todos los días, me llega con olor a excremento, ya he escrito sobre ello en otras oportunidades, la luz también me llega solo que de vez en vez, por ejemplo el domingo de la semana pasada solo tuve luz de 4AM a 12 del mediodía. De forma permanente nos cortan la luz de forma "programada" con cortes anunciados de 4 horas pero que llegan aveces hasta ente 18 y 24 horas. Nuestra forma de vivir tiene que adecuarse como si viviéramos en chozas de concreto, como si la electricidad fuera un lujo y el problema eléctrico fuera culpa nuestra y no de los ladrones que dicen gobernar.

Pero no estamos al margen solo en nuestras viviendas, los hospitales no los nombré porque ya lo saben, pero en las clínicas, ese servicio pago, eres tratado como si un favor pidieras y aparte de todo lo que pagas en seguro o por el servicio, te piden llevar medicamentos, implementos y hasta el papel del baño. Mi esposa dio a luz en una clínica en Caracas, y parte de lo que tuve que llevar ni una sabana para arropar querían darle, mi justa protesta hizo recapacitar a quien debía facilitar el servicio, pero el rancho ha penetrado hasta a aquellos que se lucran por servir.

Lamentablemente, hemos permitido que la marginalidad sea nuestra forma de vida. Estamos al margen con el modelo político vigente, de la democracia y la civilidad, estamos al margen de la vida con tanto delincuente gobernando y haciendo suyas nuestras calles, estamos al margen de la dignidad haciendo colas y permitiendo que nos marquen como si fuéramos ganado, estamos al margen de la libertad permitiendo que un colombiano nos trate como esclavos.

Antes de escribir esto veía a mi hijo sonreír, en medio de todo esto él no imagina lo que sucede, pero ni él, ni tú, ni yo, merecemos vivir en medio de la marginalidad en la que estos degenerados nos quieren condenar para siempre. 

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS

sábado, 7 de mayo de 2016

Oscuridad para la Casa

(Opinión)

 De pequeño fui llevado por mi padre a conocer comunidades muy desposeídas, las casas eran hechas de lata o de la madera de cajas de importación, en espacios reducidos del tamaño de un cuarto regular, familias enteras dormían, comían y jugaban, todo en ese espacio.

Las calles eran de barro, los baños fuera del rancho, no había red de cloaca y la luz eléctrica llegaba por alambres en palos de madera. Había necesidad, habían ancianos, habían niños, pero la mayoría eran jóvenes en edad productiva. A muchos de ellos mi papá los llamaba "hermanos". 

Son hermanos de mi papá por la religión que profesan (evangélicos), pero yo no les pedía la bendición y muchas veces me costaba ser amable. Era un niño pero ya tenía criterio, no tenía nada que ver por su condición social, yo no era un niño aburguesado; tampoco por la religión, siempre he creído en Dios, soy cristiano desde que tengo conciencia, hoy cristiano católico. Mi disgusto era porque ellos se quedaban con mucho de lo que era mío.

Me quede sin cama y dormía en un colchón en el suelo porque mi papá regaló mi cama. Me quedé sin bicicleta porque mi papá la regaló. Y aunque mi papá siempre fue consentidor, su modo de practicar la religión, lo llevó a priorizar en las necesidades de sus "hermanos" a costa de generar necesidad en su verdadera familia. Así conocí el socialismo.

Hace unos días, escuche a la ministra Delcy Rodríguez decir que en Venezuela había alimentos para saciar a 3 países, debo decir que esto me llenó de profunda ira, no porque lo considere una mentira, si no porque mientras ciertamente muchos comen de nosotros, aquí en Venezuela, muchos venezolanos desmayan del hambre.

Mientras los gobiernos de Nicaragua, El Salvador, Cuba, Bolivia y otros tantos chulos del Caribe acomodan sus posiciones diplomáticas a cambio de jugosos contratos que permiten generar programas populistas en sus naciones con financiamiento venezolano, las madres venezolanas se angustian porque sus hijos no pueden ir a la escuela porque no hay alimento para la lonchera. Mientras el sadico que gobierna Nicaragua se hace rico con el programa Alba, los venezolanos nos hacemos pobres pagando una simple compra de mercado. Así vivo el socialismo.

Mi hija está por nacer y aunque tiene ciertas ventajas porque me esfuerzo mucho en pagar un seguro para intentar sobrellevar toda la crisis en nuestro sistema de salud, igual tuve que ofrecer trueques junto a mi esposa para encontrar pañales y hasta el pitosin necesario para la cesárea. Todo esto mientras se anunciaba como si fuera una proeza que aviones con medicamentos y toda la solución fisiológica en existencia fue enviada a nuestros  "hermanos" en Ecuador. Así desprecio al socialismo.

Ya soy un adulto, tengo mis amigos, tengo mis hermanos, tengo a un padre que hoy no tiene nevera porque también la regalo, tengo una esposa, un hijo y una niña que viene en camino que dependen de mí, tengo una responsabilidad con miles de vecinos que me eligieron para representarlos, tengo compañeros de lucha, tengo conciudadanos. Y sé que a ninguno de nosotros nos conviene el socialismo, sean de mi sangre, idea, creencia, país o religión.

Creo en ustedes, en cada individuo, creo en los venezolanos que cuidan de sus familias y a eso apelo hoy. Hay un desgobierno que prioriza sus intereses geopolíticos contratando armamento y manteniendo a gobernantes chulos del hemisferio, mientras nosotros estamos a oscuras y pasando hambre. Luz para la calle y oscuridad para la casa. 

Tu futuro, mi futuro y el futuro de nuestras familias depende de derrotar con decisión y mucha presión a quienes nos "gobiernan" y condenar a las propuestas socialistas a la desaprobación perpetua.

Julio César Rivas 

@JULIOCESARRIVAS