domingo, 25 de septiembre de 2016

Escuchen a la Gente

(Opinión)

El criterio nos permite tomar decisiones sobre cosas importantes. No podemos tomar una decisión o estar determinados a hacer algo, sin antes haber evaluado con nuestro juicio u opinión la conveniencia o no de estas.

Cuando en nuestra responsabilidad recae representar a otros, no podemos limitarnos a confiar solo en nuestro criterio individual, sino que debemos darle valor a la opinión y al criterio de las distintas personas que representamos. Es entendible que la opinión pública es muchas veces abstracta, pero la sociedad civil tiene diversas formas de organización que hace posible contar con ideas consensuadas de los distintos factores que la componen.

El "poder" muchas veces nos hace creer que somos dueños de la razón y es común entre quienes practicamos la política que seamos reconocidos por oradores, habladores pero no por ser respetuosos oyentes. Y es entendible, por ejemplo cuando voy a una barra por una cerveza aquellos que me reconocen sienten interés por saber qué haremos, que opino, que creo. Entonces se inicia una exposición de argumentos fundamentados en mis propios criterios. ¿Pero son estos los más convenientes?, ¿Acaso el criterio del ingeniero, del abogado, del empresario, del mesonero que me sirve o el de la señora que limpia, no tiene valor?.

Para mí si, y no es que uno como guía o líder, debe hacer lo que los demás quieran que hagas, pero si dices representar debes estar en sintonía y si no escuchas, solo estarás en sintonía contigo mismo. Por eso, me esfuerzo mucho en escuchar, incluso permanezco mucho rato en silencio para oír con atención lo que los demás tienen que decir. Entonces mi análisis se hace mucho más profundo y mi criterio mucho más fuerte, porque si luego de escuchar el argumento de los que no están de acuerdo conmigo, aún tengo certeza de que lo que planteó es lo correcto, mis argumentos seran más sólidos para que puedan resistir el debate. 

La unidad política agrupada en la MUD ha venido perdiendo sintonía con las personas que se oponen a la tiranía que nos rige, esto sucede en gran parte porque confunden que la responsabilidad que se le encomendó con el voto el 6D, los exime de la obligación que tienen de escuchar. Incluso al punto de que sienten que esa elección les da derecho a excluir la opinión de otros que como ellos también fueron electos para representar. 

Esta concepción equivocada, la practican también en lo que algunos de ellos llaman protesta. Olvidan que protestar es ejercer con vehemencia la oposición o disconformidad contra algo que consideremos injusto, inadecuado o ilegal. Para que eso sea efectivo el primer paso es que los distintos criterios concuerden en que eso es así, en hasta dónde estamos dispuestos a llegar y en que estamos dispuestos a hacer.

Sin embargo, las últimas acciones a las que fuimos convocados, 4 personas, representantes de 4 partidos, creyeron que protestar era convocarnos a escuchar lo que ellos creen y que el objetivo de esta fuera otra convocatoria a otra acción donde de nuevo su objetivo es invitarnos a escuchar lo que tienen para decirnos, mitin.

En definitiva un camino que desgasta prematuramente, porque no cumple con las expectativas de la gente que sufre, las palabras se desgastan y realidad arropa. Ahora que estamos en una encrucijada donde las palabras de 4 no son suficientes, veo con esperanza que se hayan dignado a escuchar. Lo resaltó, es muy importante que así sea. Que se escuche a la iglesia, a los profesores, a los estudiantes, a los trabajadores y a los empresarios. Y que nos organicemos todos para decirle a los tiranos con muchas voces pero con un solo mensaje, que no nos la calamos más.

Para ponerle fin a la tiranía debemos hacernos escuchar. La voz de los partidos no es suficiente, hace falta unir la voz de todos los que componen la sociedad. Este país quiere decir cuan disgustado esta, ya está cansado de oír a aquellos que ponen la tarima.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS



domingo, 11 de septiembre de 2016

Negocian Nuestro Futuro

(Opinión)

Septiembre es para mí, un mes de importantes recuerdos. Hoy rescato algunos de ellos para reflexionar sobre el proceso que ocurre en sombras y del que solo se sabe por rumores. Esta no sera una nota corta, aunque si es solo una parte pequeña de una historia que aún no consideró pertinente contar. 

En septiembre de 2009 fui llevado preso por causas políticas. Estando en el penal de Yare recibí la visita de uno de mis abogados del Foro Penal, Alfredo Romero. En una cabina dividida por una ventanilla, hablamos entre murmullos, allí me explica que se había abierto un canal de comunicación con el gobierno de Chávez y que si aceptaba algunos hechos ellos estarían dispuestos a liberarme en poco tiempo. "Tienes dos opciones, aceptas algunas acusaciones y estás detenido por corto tiempo o mantienes tu posición y te conviertes en un héroe, no por el hecho de estar preso, si no por no vender tu dignidad". Elegí el segundo camino, el camino de la dignidad. 

Mi propósito no era ser héroe, tampoco creo que lo fui. Pero si tenía bien claro que el propósito del régimen chavista era que mi prisión desalentará a otros jóvenes y desarticular aquel movimiento joven y estudiantil, que había ganado la credibilidad de la gente y hasta lo había derrotado electoralmente. Por tanto mi obligación era no permitir que se salieran con la suya.

En medio de aquella dificultad (la prisión no es fácil), logré trazar una estrategia. Mis abogados, mi familia y mis amigos, nos comunicábamos cortos minutos al día, allí adelantamos una campaña comunicacional y un accionar no violento simultáneo. Convertimos gestos de solidaridad en acciones de presión, que en cuestión de días se convirtieron en un factor decisivo. 

Una huelga de hambre había sido iniciada exigiendo mi libertad, se sumaban jóvenes de todas las ciudades, el Secretario de la OEA, el Departamento de Estado de EEUU, entre otros, pedían explicaciones de mi caso. El régimen chavista hizo un segundo intento. Alfredo me comunico que me estaban ofreciendo liberarme de inmediato con la condición de salir del país, a fin de cuentas mi familia ya estaba establecida en los EEUU. Y a pesar de que no soportaba las ratas que merodeaban la celda, que tenía temor de que una de las balas que rebotaban en la pared externa de mi torre entrara por la ventanilla, también me negué.

Al otro día en medio de una visita familiar, la viceministra de interior y justicia, acompañada de un general y el director de la carcel, me informaron que había una boleta de excarcelación sin condiciones, excepto por una medida cautelar que me sería informada al día siguiente en tribunales. Mientras esperaba la boleta en la oficina del militar a cargo del recinto penitenciario, recibí de este un libro de Mandela, me dijo: "gracias me siento orgulloso de ti".

Sabía entonces que esto ya trascendía mi libertad, que había sido el primero de los presos políticos del régimen de Chávez en conquistar liberación y que esa pequeña grieta que obtuvimos con firmeza y paciencia, se convertía en la esperanza de aquellos que ya tenían años en la carcel por disentir del gobierno, restaban 55. Tamara Suju integrante de mi equipo de defensa, llegó con la boleta y a ella le dije antes de ir a tribunales iremos a la sede de la OEA en Caracas. Allí me incorporé a la Huelga y esta se convirtió en horas en la huelga de hambre más numerosa que se había realizado hasta ese entonces en toda Latinoamérica.

Aproveche el interés que el Secretario General de la OEA y la Comisión Interamericana tenían sobre mi caso y plantee la necesidad de que una comisión de este organismo visitará Venezuela. Aquella misma tarde establecí contacto con Insulza y Santiago Cantón secretarios de la OEA y CIDH respectivamente, hice mi petitorio, sabiendo que una exigencia de este tipo exponía los nombres de aquellos presos políticos que permanecían en calabozos y que esta exposición no le convenía a Chávez.

En horas de la noche de aquel día, varios de los que estaban presos en el helicoide y que también se habían sumado a la huelga, veían la posibilidad de ser liberados, les habían ordenado empacar sus pertenecías. La CIDH y la OEA ya en conversaciones con los representantes del chavismo, adelantaban su petición de venir a Venezuela, Chávez prefería evitar esto liberando a presos políticos, todo estaba marchando según lo previsto. 

Pero la MUD estaba preocupada, había en desarrollo comunicaciones entre el gobierno y factores de la sociedad civil que yo estaba representando con mi acción, y no había sobre mi persona ninguna atadura, ni compromiso para ese momento con ninguna organización que de ellos dependiera. Entonces enviaron a varios de sus dirigentes a la huelga y le pidieron a los representantes juveniles de sus partidos incorporarse a esta de forma masiva. Todo esto en simultáneo a las conversaciones que yo estaba teniendo con el régimen de Chávez a través de la interlocución de la OEA.

Mientras hablaba por teléfono con Cantón, notaba que directivos de algunos de los partidos de la MUD dejaban instrucciones a los jóvenes que acababan de sumar. Entre tanto, Cantón me informó que había disposición del gobierno chavista a llegar a algunos acuerdos, nos comunicaríamos al día siguiente a las 5:00pm.

Al día siguiente, me dedique en buena parte a trazar una estrategia jurídica con Gonzalo Himiob, Alfredo Romero y Tamara Suju. Listado de los prisioneros políticos y las medidas alternativas a las que podían optar. Concedí algunas entrevista internacionales y nacionales para que la agenda de negociaciones fuera transparente y procedí a llamar Cantón. Cuando le preguntó sobre el estado del acuerdo, este me dice extrañado: "Julio tus compañeros están en la oficina de la embajada de la OEA levantando la huelga".

Le pregunté a Freddy Guevara si estaba involucrado en esto, me dijo que no. Con el tome el ascensor a la oficina del embajador y allí me encontré con varios de los jóvenes que se habían incorporado el día anterior y que eran militantes de los partidos que integraban la MUD. Allí Carlos Paparoni, hoy diputado a la AN, me dijo "nosotros somos los representantes legítimos del movimiento estudiantil y hemos tomado la decisión de levantar la huelga, vamos a tener un viaje a la OEA y eso ya es suficiente motivo para darle fin a esta acción". ¿Representante legítimo? Se le olvidaba a Paparoni que está huelga inicio por mí y que el movimiento que él representaba (FCU UCV) a mi no me representaba y había negado apoyo a mi familia, Ricardo Sánchez semanas antes dijo a mi mamá que no intermediaria por mi libertad porque yo era un radical. En definitiva les dije que la única forma de que levantaran la huelga era a la fuerza, la libertad de 55 personas dependía de esta acción. Mientras esto sucedía, un grupo que estos jóvenes habían delegado se disponían a dar una rueda de prensa para darle fin a la huelga, fui informado a tiempo y salí corriendo de la oficina, entre empujones y una fuerte discusión la transmisión no se dio.

Consternado, sin entender cuál era el interés de estos jóvenes de levantar aquel movimiento que estaba dando frutos, recibí las palabras de Yon Goicochea y Freddy Guevara, "Julio hay fuertes intereses que no dejarán que nada de esto se de sin que ellos tengan el control, el error que cometimos nosotros fue permitir que ellos permearan  el movimiento estudiantil, respira y toma la decisión que tú consideres correcta". Leopoldo López se acercó también y me dijo que entendía lo que estaba pasando, "irremediablemente estamos en este punto y la opción que hay es que una mitad se levante y otra permanezca mostrando división o que ambas se levanten, tú te replantees busques refuerzos y retomes luego". Entendí que la credibilidad que para ese entonces tenía el movimiento joven y estudiantil tenía que ser preservada, no tuve opción y deje que la huelga concluyera. En esa espera ya el gobierno había liberado a 5 prisioneros políticos, sin embargo muchos otros, los de más antigüedad, tuvieron que desempacar y permanecer en aquellos calabozos, incluso los PM aún están en prisión.

Recorrí el país, fui a la OEA con una delegación de estudiantes (por cierto de lo que allí derivó hay muchas cosas de que escribir en el futuro) y emprendí junto a mis compañeros varias huelgas de hambre, reuniones diplomáticas, reuniones con los representantes del chavismo incluyendo a Maduro, El Aissami y las cabezas de todos los poderes para ese entonces. El resultado fue que de los 55 presos políticos, al momento de morir Chávez quedaban solo 11 en prisión.

Esto me dio la experiencia de que cuando uno establece canales de comunicación con un régimen abusivo, debe siempre llevar la posición hasta los límites, nunca se debe ir a una conversación en desventaja y nunca se debe ceder a priori a los ofrecimientos. 

Traigo a colación estos recuerdos en esta fecha, incluso dando nombres. Porque veo con preocupación que desde algunos sectores de la Unidad, utilicen a sus cuadros jóvenes: Paparoni, Requesens, entre otros. Para descalificar y menospreciar las posiciones de sectores que como yo nos sentimos preocupados por las negociaciones rebuscadas de algunos integrantes de la MUD. Un revocatorio en 2017 sería ineficaz, es por ello que María Corina alerta sobre esto. Debemos enfocarnos en que nuestra exigencia se cumpla en 2016 y para ello debemos tener una agenda pública no excluyente de presión de calle. Mientras tanto debemos negarnos a cualquier chantaje que busque sacarnos de ese propósito.

Flaco favor hacemos diciendo que la tiranía da "Gestos Positivos" liberando a un rehén de decenas que aún aguardan en condiciones deplorables. Rebuscando gestos que no hay para justificar negociaciones que hasta ahora lo que han traído es tiempo para la tiranía que nos rige. La desesperación no es amiga de aciertos y aquí nadie le ha dado derecho a cuatro personas para que negocien nuestro futuro. 

En estos momentos se que la unidad es importante, por tanto, no todo lo que quiero decir será dicho. Pero hay en este momento negociaciones con la interlocución de Rodriguez Zapatero y el interés de Maduro es que el revocatorio se de en 2017 para que el poder ejecutivo se mantenga en manos oficialistas hasta 2019. A cambio ofrecen liberar a los Presos Políticos más conocidos, Leopoldo, Ledezma, Rosales y Ceballos. Muchos de ellos estoy seguro, prefieren como una vez lo hice yo, escoger el camino de la dignidad, ojalá que aquellos que están negociando vean esa posición y se den cuenta que nuestro país ya no está para tablero de ajedrez y que urge sacar del poder a los delincuentes que tienen al país hundido en hambre, decadencia y crisis humanitaria. 

Disculpen lo largo de esta nota, pero pongan ojo avisor, el futuro,  nuestro futuro, se está negociando y aquellos que lo hacen pretenden descalificar a aquellos que piden explicación. Hay que pedir explicaciones, todos somos rehenes.

Julio César Rivas 

@JULIOCESARRIVAS




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sábado, 3 de septiembre de 2016

El Desafío es Indispensable

(Opinión)

 En el año 2.002 se desarrollaron sucesos que marcaron mi forma de ser. Jornadas de protesta, masacres y un país dividido en dos, era mi entorno social en la Venezuela de ese entonces. Mi adolescencia me llevó a concentrar la pasión en el criterio político que me iba formando, Chávez de quién ya en ese entonces tenía las peores referencias, se convertía en el enemigo a vencer. 

El 13 de abril mi papá, quien profesa la religión evangélica; nos pidió inclinarnos de rodillas y repetir sus oraciones. Ya otras tantas veces lo había hecho y desde hacía algún tiempo me molestaba la idea de decirle a Dios lo que otro quería y no lo que yo pensaba. Esa tarde todo llego al limite cuando en sus peticiones pidió por la salud y el regreso al poder, de aquel personaje oscuro que había irrumpido en mi vida con impacto negativo. Chávez para mí en aquel momento y en este mismo, era el responsable de las muertes de febrero y noviembre de 1.992 y justo en ese momento el responsable de aquellos sucesos que se desarrollaron en Caracas el 11 de abril.

Decidí negarme a repetir la oración de mi papá, este insistió y volví negarme. Por aquel gesto recibí una bofetada, pero me sentí liberado, nadie me haría pedir a Dios nada que en realidad no sintiera y lo menos que quería yo, era que aquel al que consideró un asesino regresará al poder. Y era tal el nivel de indignación (quizás porque tenía 14 años), que no solo sentí suficiente desafiar a mi papá y negarme a su oración, si no que decidí abrirme mi propio camino, tome mis cosas y me fui de casa.

Ese momento de desobediencia cambio mi vida de manera significativa, la polarización había llegado a mi casa y dado el momento decidí poner por encima mi propio criterio, nadie más en el futuro me pondría a debatirme entre las cosas que consideró correctas y aquellas que evidentemente consideró malas. Nadie más tendría derecho a obligarme a repetir palabras o deseos con los que no estaba de acuerdo, dedicarme a vencer al enemigo, era ya un propósito en mi vida.

Hoy Chávez no está, los rituales y las oraciones de sus seguidores no fueron suficientes para salvarlo de la justicia divina. A Dios le rinde cuentas. Pero como todo ser maligno dejo una estela oscura en el país, hoy encarnada por unos delincuentes que se aferran al poder a costa de la miseria y la humillación de nuestra gente, la batalla contra el mal sigue viva. Hace poco participe en una jornada histórica de protesta y me siento muy orgulloso de haber sido parte de eso, el 1ero de septiembre la lección fue dada por el ciudadano común, aquel que venció el miedo, superó los obstáculos y a pesar del amedrentamiento, las amenazas y las agresiones, tomó las calles de Caracas y expresó su disconformidad.

Sin embargo debo decir que ese día no sólo se dieron gestos de inconformidad contra la tiranía que rige al país, si no también muchos contra la estrategia que anunciaron los voceros de la unidad en aquel evento. Y es que para muchos de los que allí estuvieron, asistir con tanto costó y riesgo a aquel evento, generaba naturalmente una expectativa mayor que al solo hecho de escuchar los siguientes pasos de un plan del cual muy pocos tienen detalles.

Ya no soy un adolescente, por tanto mis gestos de irreverencia son un poco más moderados. Pero igual que en aquellos años que decidí no repetir oraciones que no eran mías, hoy tengo criterio y puedo discernir entre lo que consideró acertado o incorrecto. Y del 1 de septiembre hay varias decisiones que consideró incorrectas y sobre las cuales tengo el deber y la responsabilidad de hacer referencia para corregir en nuestro futuro inmediato.

La lucha no violenta se fundamenta en el desafío al tirano, a su poder impuesto y sostenido sobre pilares que años han mantenido controlados. Una acción masiva como la del 1S debe tener como objetivo debilitar esos pilares y en buena parte la estrategia de traslado hacia Caracas la contemplaba, los buses salían juntos y la gente dispuesta a llegar desafiaba las alcabalas e incluso a los mercenarios que apostaban en la autopista para agredir e intimidar.

Pero el error estratégico el 1S fue obedecer a la tiranía, no mostrar gestos de desafío en la propia manifestación. Yo estaba en la Av Libertador en uno de los puntos de partida, me sentía muy contento con la cantidad enorme de los venezolanos que asumieron el deber de participar, pero la ruta trazada daba la impresión que marchábamos hacia atrás. La no violencia es exitosa cuando llevamos el desafío a límites donde logres contagiar a quienes integran otros pilares a ejercer ellos mismos sus propios gestos de desobediencia. Haber cambiado un punto de partida por amenazas de Diosdado o Nicolás, fue apreciado por ellos y los nuestros como obediencia y eso no ayuda a debilitar los pilares que los sostienen.

En esta etapa, la disciplina no violenta es indispensable. Pero esta no significa sumisión, al contrario, exige desafiar. Hago votos para que aquellos que han conformado un comando (muy excluyente para el momento que vivimos) entiendan que para lo próximo, se deben evitar los amagues y que cada acción debe ir acompañada de objetivos en escalada, a medida que vayamos debilitando pilares, la tiranía se hará insostenible. 

Un ejemplo de lo que hablo es la acción de los vecinos en Villa Rosa, en Nueva Esparta. Desafiaron a Nicolás con una acción no violenta, no tuvieron miedo y esto sin duda derivará en un contagio general, que dificultará las apariciones públicas que estos delincuentes que se dicen gobierno planifiquen en el futuro. 

Es muy importante que la estrategia próxima, este en sintonía y consensuada con las expresiones de los distintos factores que componen la sociedad, si está solo deriva del cogollo de cogollos, la gente con criterio que no la comparta, la vera como yo vi aquella oración hace casi 15 años. 

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS

domingo, 21 de agosto de 2016

Uno Solo No Basta

(Opinión)

 He participado activamente en las luchas cívicas que la sociedad venezolana ha protagonizado en las últimas dos décadas, tengo 29 años y la mitad de estos los he dedicado año a año participando en jornadas que han quedado en la memoria histórica del país. Desde las grandes marchas del 2002, hasta las intensas protestas de 2014. Huelgas, marchas, pintas, giras, elecciones y campamentos. 

En los ultimo 10 años asumí la vanguardia de las acciones que los jóvenes hemos desarrollado para debilitar al régimen comunista y delincuente que rige a Venezuela. En ocasiones esa acción me ha honrado con reconocimientos y oportunidad de representar y ser la voz de mis connacionales. En virtud de esa experiencia, humildemente les pido, permítanme su atención en los siguientes párrafos.

Para muchos tener tantos años de experiencia al frente de una causa debe ser motivo de orgullo, pero para nosotros debe ser motivo de alarma. Y es que aparte de reconocer la insistencia y el valor agregado de resistir a tanto oprobio, humillación y reprensión, debemos evaluar que nos ha impedido derribar las bases que sostienen a este régimen y alcanzar la conquista del poder político. 

Y yo que no hablo en base a suposiciones, si no que que analizó lo vivido, puedo decir que en gran parte se debe a la falta de entendimiento y acuerdo entre aquellos que lideran grupos políticos, gremios y civiles organizados, así como también entre individualidades con influencia. Creyéndonos cada uno dueños de la razón, nos encerramos en nuestra verdad, condenamos la crítica y anteponemos al interés nacional muchas veces la pasión de nuestras ideas y otras tantas nuestros cálculos políticos. 

Durante la huelga de hambre de 2009, en plenas conversaciones con la OEA y el régimen de Chávez, algunos representantes políticos influyeron para levantar la huelga y arruinaron así la posibilidad de liberación de los policías metropolitanos que aún hoy se encuentran tras las rejas. Para que prevaleciera la unidad me conserve los detalles y adelante acciones independientes durante varios años más para conquistar los objetivos planteados. Durante las protestas de 2014, el sacrificio, la tortura, la prisión y ls muerte de varios compañeros, quedó en esfuerzo vano, porque en primer lugar no todo el liderazgo opositor estuvo de acuerdo con las protestas y aquellos que nos animamos a salir, no supimos ponernos de acuerdo para definir un objetivo unitario, la lucha se dispersó y de aquellas jornadas, queda el nombre de nuestros héroes caídos y la de varios líderes importantes entre la listas de presos políticos y exiliados.

Este año, el liderazgo de los partidos se tardó en elegir la herramienta a usar para concretar el cambio político, porque cada líder proponía una y los otros veían el nombre del proponente y no la herramienta como tal. Esas actitudes me han llevado a manifestar posiciones de disconformidad con el papel que ha desempañado la MUD, incluso a cometer indisciplinas que también son merecedoras de la crítica, porque aunque a veces tengamos razón, debe privar primero el interés general de la nación, porque estamos en circunstancias extraordinarias.

Dicho esto y asumiendo que el reto que tenemos por delante, es mi deber y responsabilidad alertar que el diseño de comandos de campañas excluyente debilita el espíritu unitario que en este momento debe reinar. No cabe en estos momentos cogollos dentro de cogollos. La Unidad debe ser el reflejo de las propuestas, ideas, voces y decisiones de todos sus integrantes. Discriminar o menospreciar a alguna organización, sin duda generará disconformidad y a su ves desmovilizara.

También debemos ser responsables y priorizar nuestra estrategia enfocándonos en el cambio de régimen, de este autoritario, dictatorial y delincuente, por uno democrático. Y eso lo concretaremos derribando el muro que representa Nicolás y su pandilla de cómplices que han arruinado a Venezuela. Por tanto aquellos que tenemos aspiraciones políticas personales debemos ponerlas al lado por un momento para remar juntos por la conquista del referéndum revocatorio. Entiendo que los doctores quieran tener instrumentos y hospitales adecuados para ejercer sus conocimientos de forma plena, también entiendo que los estudiantes de arquitectura quieran idear los mejores edificios, así como los políticos desean escalar y ocupar las primeras posiciones de la administración pública, sin embargo, con el muro intacto, nada de esto será posible o útil, todo quedara en sueño. Es necesario derribar el muro primero.

Y más allá de compartir esta reflexión y pedirte que la compartas con aquellos que lideran y tienen influencias en las organizaciones políticas del país. Te pido también que no esperes, que líderes el piso de tu edificio, tú condominio, tú calle o tu sitio de trabajo. Que te organices para asistir a Caracas este primero de septiembre, que desempolves la bandera de Venezuela y que sientas orgullo de ondearla ese día.

No basta con nuestra sola participación, no basta con nuestro ánimo, tenemos que sumar a otros y con ellos activar en disciplina no violenta. Toma tu agenda telefónica, organiza desde tu ciudad caravanas sigilosas que salgan con uno o dos días de antelación. Conforma un equipo que se encargue de los detalles logísticos, hidratación y alimentos, otro de comunicación que documente con imagen y vídeo todo lo que transcurra desde tu ciudad a Caracas, prepara carteles en español y también en inglés, recuerda que nos interesa que el mundo sepa lo que aquí pasa. Si vives en Caracas contacta a tus conocidos que vienen de otras ciudades y ofréceles alojamiento, pide a los padres de las iglesias que faciliten la iglesia para que los que van desde la provincia puedan pernoctar.

El 1ero de septiembre será una fecha histórica, que sea exitosa depende de cada uno de nosotros, uno solo no basta. 

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS



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domingo, 14 de agosto de 2016

Con los pies en la tierra

 
Desde el aire, uno alcanza a ver en poco tiempo los cambios geográficos que bendicen a nuestro país, no sólo con la belleza que predomina en nuestro territorio, si no también con aquellas muestras que brotan de la tierra y se hacen visible desde el cielo, que indican las riquezas que están en nuestro subsuelo. 

Uno despega desde Valencia y bordea la cordillera de la costa, allí se ven los valles fértiles, los grandes lagos y embalses y esa cordillera que sirve de barrera natural. Cuando cruzas las montañas y te encuentras con el mar, ves en las refinerías y sus luces, los grandes buques petroleros fondeados o partiendo hacia otras tierras.

Si de anzoategui te adentras hacia el sur, ya con la noche y el cielo oscuro, transcurren unos minutos observando el firmamento y casi de inmediato surge un horizonte naranja, color fuego. No es el amanecer, tampoco se trata de un incendio. Son las torres que queman el gas que fluye de cada campo petrolero. Cuando llegas a Bolivar, te dan la bienvenida las luces de empresas mineras que se erigen en Ciudad Guayana, hierro, oro, bauxita, aluminio. Todo ello está allí, aquí en nuestro país. 

Pero cuando aterrizas, lo que desde arriba veías, se diluye en la miseria que tenemos por realidad. Calles oscuras, gente ausente, basura, miedo y desesperanza. La señal de radio es aprovechada y surgen las voces que denuncian la emergencia que vivimos.

Me basto rodar de Puerto Ordaz a Maturin, para escuchar un trabajo periodístico especial sobre la crisis del sector salud. Hospitales degradados a recintos con un techo, que no cuentan con herramientas, insumos o medicamentos, para atender en un país con cientos de heridos producto de la violencia e inseguridad desbordada y miles de niños y ancianos que se encuentran desnutridos producto de la dieta de Maduro. Solo quedan en estos hospitales, los mejores doctores del mundo, los héroes que intentan salvar vidas solo con su voluntad. 

Y allí, rodando, mientras escuchaba las denuncias que en el hospital de niños en Caracas tienen meses sin servicio de cocina, y que los que están allí hospitalizados dependen de la pieza de pollo que a veces llega del hospital universitario. Recibía el mensaje que mis hijos tenían bronquitis y que necesitaban antibiótico y medicamentos, que como todo en este país escaseaban.

Me tocaba entonces recurrir a las redes, buscando almas piadosas que me ayudaran a encontrar un medicamento para la salud de mis niños. Apostando a la caridad, sin otra opción más que guardar esperanza. Entre amigos, contactos de Facebook y Twitter logramos atender nuestra urgencia.

Pero no todos corren con tanta suerte y su ruta, su tránsito, no es un vuelo en las alturas, si no en el submundo decadente en el cuál se encuentra sumergida nuestra sociedad. 

Y son esas imágenes de ancianos y estudiantes trasladándose en "perreras" (Transporte Público en el Estado Bolívar), abuelas aplastadas por turbas desesperadas por un kilo de azúcar, niños con su carne pegada al hueso, indigentes picando perros callejeros para comer, tiroteos en zonas residenciales en intentos de secuestró, robos tipo comando en clínicas y hospitales; las que nos llevan a que planteemos con mucha responsabilidad una nueva ruta a transitar. 

Por aire o tierra, en burro, bicicleta o autobús, este 1ero de septiembre tenemos el deber de marchar todos a Caracas para que la belleza que se ve desde arriba, la podamos vivir con los pies en la tierra. 

Julio César Rivas 

@JULIOCESARRIVAS

domingo, 7 de agosto de 2016

Estado de Sitio

(Opinión)

 Valencia, la ciudad donde vivo, ha sido durante el último mes el objetivo de criminales que bajo la modalidad del secuestro,han irrumpido en nuestras urbanizaciones, adueñándose de nuestras calles y haciéndonos vivir en miedo permanente. 

18 secuestros en una semana, enfrentamientos con saldos fatales en intentos de este flagelo, han obligado a los vecinos a resguardarse en sus hogares desde que cae la noche. Sin embargo, la claridad no es limitante, por tanto no importa sin son las 9:00Am o las 2:00pm, los malandros asechan a toda hora y nuestra zozobra vive en forma continua.

Aunque Oscar es un nombre ficticio, no lo es su historia. El transitaba en la avenida principal del Trigal, el sol atravesaba la arboleda que cubre esta arteria y allí a plena luz del día sintió leve golpe en la parte trasera de su vehículo. Se detuvo, y cuando iba a bajar a reclamar fue abordado por tres sujetos, todos con chalecos antibalas y porte de policías. Oscar estaba secuestrado, y aún en toda su angustia intentaba proteger a su familia, se negaba a facilitar número telefónico de contacto, se negaba a dar la dirección de su casa y esto ocasionaba que su cabeza fuera repetidamente golpeada con la cacha de la pistola que amenazaba su vida. 

Los antisociales exigían dólares, quizás porque es menos tedioso que contar pacas y pacas de billetes sin valor, la verdad era que Oscar apenas tuvo este mes para pagar el ticket del mercado. "Liso no te vas a ir, vamos a tu casa", no quedó otro remedio que elegir entre la vida y lo material, asumiendo que por la hora su pareja no estaría en casa, se resignó y los guió hasta su hogar.

El esfuerzo de una vida y de mucho trabajo, se iba en su propio carro. Televisores, aires y todo aquello de valor era arrebatado, incluso el mercado que hace poco acababa de comprar. Ya había advertido que dólares no tenía, pero eso no bastó, así que aquello que no fue llevado fue destrozado, muebles y camas rasgadas, buscando entre costuras el dinero que no existía. Hoy Oscar no puede dormir y no es por aquello que le robaron, si no por lo expuesto que se siente en su refugio, donde decidió establecerse con su familia.

Este relato, es el de un hombre "con suerte". Muchos venezolanos han sido fríamente asesinado por no tener como pagar un rescate, incluso niños han sido víctimas de las peores escorias que este país ha visto nacer.

Y estas historias, estas malas experiencias que yo mismo he vivido, que ha afectado a mis vecinos, a mi familia y a mis amigos, nos hace vivir en una expectativa negativa, surcando los límites de la paranoia y la precaución.

Fue así, como hace unos días cuando llegaba a casa, note que el portón del edificio estaba completamente abierto, más atrás un carro detenido sin intención de moverse. Di vuelta a la manzana y la situación era la misma. Acudí a la policia que tiene un módulo muy cerca, y al pedir apoyo me dijeron: "el apoyo lo necesitamos de usted, aquí no hay ni una sola patrulla".

Pensé era una exageración, pero era cierto para la zona en donde vivo que comprende tres grandes urbanizaciones, en otrora de las más grandes en Latinoamérica. No hay patrulla asignadas para la policía regional, solo cuentan con el respaldo de otra que está asignada para otro lugar y al momento de mi requerimiento se encontraba en persecución de unos delincuentes que habían intentado secuestró.

Al rato llegaron los oficiales, abordó de la patrulla, que era un taxi de los chinos con una coctelera, el mal estado del vehículo les imposibilitó alcanzar a los delincuentes, que no sólo lo aventajaban con poder de fuego, si no también con caballos de fuerza. Me prestaron la colaboración de acompañarme al edificio a realizar un chequeo, pero al llegar el vehículo sospechoso ya no se encontraba en la zona. 

Había desaparecido el vehículo, pero no mi intranquilidad, como yo, millones de venezolanos que nos sentimos desprotegidos, amenazados por aquellos que escogieron hacer el mal como forma de vida y sustento.

Por ahora no me queda más que exigir equipamiento y planes serios de seguridad a quienes corresponde. Y a ustedes pedirle su mayor prudencia, no detenerse en estacionamientos donde vehículos estén encendidos, evitar transitar en la noche en carros ostentosos, estar alertas con motorizados que lleven como parrillero a otro hombre. 

Para acabar con la delincuencia, tenemos que sacar del poder a los delincuentes "que gobiernan".

Julio César Rivas 

@JULIOCESARRIVAS
  

domingo, 31 de julio de 2016

La Abuela Sonia

 
Cuando viajo por carretera a estados alejados del centro del país, la agenda se pone apretada y muchas veces pierdo la oportunidad de almorzar a la hora, estos días siento haber perdido algo de peso.

Aún tengo la oportunidad de compensar si no almuerzo con una cena, incluso trato de desayunar en buena cantidad, por si por complicaciones, no se puede almorzar.

Pero hoy dejare de ser yo, para convertirme en la señora Sonia. Ella es una habitante de una comunidad deprimida en el estado Carabobo, tiene 62 años, viuda, madre, abuela. En lo que va de año no ha comido ni una sola pieza de pollo, ni un trocito de carne. A pesar de estar jubilada, desde hace meses el sistema no la reconoce, por lo tanto solo sobrevive con lo poco que su hijo comparte con ella. 

Con una remesa limitada, Sonia toma una camioneta de pasajeros que atraviesa varías barriadas por una carretera destrozada, llena de barro y trochas. Ella va rezando para que los delincuentes que operan en la vía, no le quiten los pocos realitos que tiene para intentar comprar algo. 

Llega a un pequeño abasto a la 5:00Am, está entre las primeras personas de la fila que coinciden con ella en terminal de cédula. A nadie le importa su edad, a medida que va llegando gente, se van amontonando y ella queda apretada, casi asfixiada entre la gente y la reja del lugar. Así pasan varias horas hasta que abren la santamaría y proceden a marcarlos con números en los brazos.

Ella está allí resistiendo todo aquello para intentar llevar algo que comer. Sale el encargado del negocio y anuncia a la multitud, "los primeros 10 solo podrán llevar una pasta, los siguientes solo un arroz, los marcados a partir del 30 un Jabón y un vinagre y por último los marcados a partir del número 40 podrán llevarse solo una harina. El resto debe venir la semana próxima".

Sonia nunca fue adinerada, vivió con modestia en su rancho de bajareque desde hace más de 40 años, pero nunca sufrió tanta humillación como la que hoy padece. Ella recuerda clarito que con lo que su difunto esposo llevaba a casa producto del trabajo, ella podía ir al mercado y escoger los productos que necesitaba.

Sonia pago la pasta, subió a otra camioneta y lloró durante todo el camino. Sus piernas y cuerpo adolorido, deshidratada, con su tensión afectada y con la temperatura corporal fría como el hielo. Se entristece de que luego de toda una vida ella tenga que pasar por esto, pero le entristece más saber que este país es el que están heredando sus nietos.

Aún cansada, llena de dolores y sin comer aún, le dicen que asista a una reunión, viene un diputado a su comunidad. Su nieto de 9 años le dice "ve abuela, para ver cuando es que sacaran al malo de Maduro". 

Y allí nos encontramos, una abuela con cuerpo frío, con ojos tristes, con voz de desesperación y yo, tratando en lo posible de acompañar a mis vecinos en un momento tan difícil como este,  por ahora con lágrimas de impotencia, porque aunque mis abuelas hayan muerto, a estas abuelas que sufren las siento como mías.

Ya entonces, no sólo se me dificulta comer por falta de tiempo en la agenda. Si no ahora cada vez que estoy en la mesa, recuerdo a Sonia y a todas las personas que quizás no probaron bocado en todo el día por un régimen de delincuentes que nos tienen viviendo en la más profunda y sistemática humillación. 

Nos haremos respetar.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS