sábado, 25 de junio de 2016

Superar Obstáculos

(Opinión)

Un obstáculo es algo que impide el desarrollo de una acción. Maduro se ha convertido en el obstáculo del accionar de los venezolanos de bien, urge derribar esa traba. 

Para ese propósito, los venezolanos demócratas hemos iniciado un camino minado de nuevas barreras, con el que buscamos activar una herramienta pacífica, constitucional y democrática para ponerle fin al mandato de Nicolás.

A medida que avanzamos nuevos estorbos surgen, pero en lugar de desanimarnos, nos indigna y esa indignación la transformamos en combustible para no reducir la fuerza, para no perder el rumbo y con paso firme avanzar hacia nuestro propósito. 

Alcaldes acobardados que temen a la decisión de los vecinos, derrumbaron árboles sobre la carretera para intentar evitar que quienes iban a validar su firma en la costa aragüeña, desistieran y no se cumpliera el objetivo. Pero eso no sucedió y aquellos que se encontraban en buses y automóviles buscaron trochas, cruzaron rios y transitaron por la espesa vegetación hasta llegar a su destino y cumplir con el deber que se habían planteado.

No solo verdes árboles usaron, si no también a verdes militares, que deshonrando el uniforme arrebataban cédulas a madres y abuelas que viajaban al occidente de Carabobo para expresar con su huella la petición de iniciar el proceso revocatorio presidencial. Pero los militares fueron rebasados, no eran esas pasajeras unas solitarias luchadoras, estaban acompañadas por los sentimientos de millones, y eso se vio reflejado cuando conductores particulares usaban sus vehículos para hacerlas llegar a destino. 

En cada estado los desvergonzados usaban estrategias distintas, en Nueva Esparta no fueron alcabalas y ni árboles, allí de forma descarada desconectaban las líneas telefónicas y reiniciaban las máquinas captahuellas para retardar el proceso, sin embargo a pesar de eso, llegamos a la meta y nadie lo pudo evitar.

De esta jornada histórica tenemos mucho que resaltar, la paciencia como virtud, la perseverancia como estrategia y por sobretodo el miedo como un sentimiento alejado.

Abuelos bastante enfermos permanecían en la fila bajo un intenso sol y ante una implacable lluvia. Jóvenes no se inmutaban ante ataques provocadores o insultos de tarifados. Venezuela adelantaba que nadie nos sacará del camino que hemos empezado a recorrer, paso por paso.

Vienen etapas más duras, vienen momentos más difíciles. Debemos juntos avanzar con el mismo temple, sin perder la vista, enfocados en nuestro propósito. Que todo este esfuerzo valga la pena y que estas jornadas valerosas permanezcan en la historia como una etapa de victoria.

El Referéndum Revocatorio es una herramienta que será efectiva con nuestra fuerza, tanto para activarla, aplicarla y cobrarla. Los obstáculos serán más grandes, pero si no perdemos las ganas, les aseguro que los podremos superar.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS

sábado, 18 de junio de 2016

Hágase Respetar

(Opinión)

Debo iniciar disculpándome con mis lectores. Y es que soy muy disciplinado en enviar todos los sábados esta respectiva nota de opinión, pero durante la semana pasada no lo hice por mi participación en la convención nacional del partido al cual pertenezco: Proyecto Venezuela.

Cuando ingrese a Proyecto Venezuela traía conmigo una ya marcada imagen, fundamentada en pensamientos, vivencias y propósitos. Fue hace 6 años cuando di el paso hacia el partido del sol, ya mi vida había sufrido cambios importantes y mi frase de batalla, resumía mi carácter, "Lo más importante es vencer el miedo". Ahora siendo parte de una organización se sumaban distintas frases que regirían en mi carrera política, mi línea, mi forma de ser.

"Podemos ser demócratas y ser honestos, vivir en libertad y ser eficientes, cuando nos inspira un profundo respeto al ciudadano", Respeto al Ciudadano, ese es el concepto principal que persigue como obra política esta organización fundada por Henrique Salas Römer y de la que hoy me siento orgulloso de pertenecer.

Democracia, libertad, respeto y ciudadanía. Palabras que parecen lejanas en un país que ha sido víctima de contantes violaciones y que hoy no sólo se encuentra cercenado para el ejercicio de alguno de estos, si no que también de necesidades tan básicas como comer, vivir o gozar de salud.

¿Qué es el respeto? En resumen podría decir que es darle valor a algo que merece ser digno. Aquí va otra pregunta: ¿Somos dignos?.

Cuando una madre es arrastrada por los cabellos en una cola por alimentos, cuando a una hija se le desprende el cabello torturándola para que no proteste, cuando un joven es violado con un fusil por expresar su descontento, allí no se está respetando, allí no se está dando valor a la dignidad, se está condenando a la humillación.

En tiempos de democracia, Salas Romer practicaba el respeto al ciudadano con una obra de gobierno que rescataba espacios públicos, promovía el esparcimiento, invertía en obras que desmarginalizaban comunidades dando acceso a servicios básicos y vías de acceso. Hoy, así vivas en rancho o en quinta, el agua te llega con excremento, la electricidad es inconstante y lo peor es que casi ni le damos importancia porque hay problemas mayores que nos ocupan los pensamientos en intentar sobrevivir.

Imaginen por un momento que al levantarse en la mañana e ir al lavamanos el agua huele bien y sale cristalina, que hay crema dental, que al entrar a la ducha pueden darse un baño con jabón y shampoo, que cuando van a la nevera hay leche, jugos, huevos. Que en la despensa hay harina pan, harina de trigo, pan cuadrado, y ustedes mismos pueden elegir que desayunar. Que al salir a la calle dudan que medio de transporte usar, tienes alternativa. Usas la bicicleta, el metro, el tranvía, el bus o tu propio carro, en esas calles la gente usa el celular sin miedo, los ves hablar, los ves alegres. Ahora abre los ojos, esa Venezuela no existe, tenemos que conquistarla.

Y es posible, claro que esa es La Venezuela Posible. Pero debemos alcanzarla y ese respeto que anhelamos para nosotros, para nuestras familias y conciudadanos, debemos ganarlo. Y para ello debemos vencer el miedo.

Una banda de delincuentes se encuentran atrincherados en Miraflores, usan las faldas de magistrados y el disfraz de militares, para intentar mantenernos sometidos y humillados. Pero ustedes y yo fuimos aconsejados por abuelas, y a ellas hoy recuerdo "Hágase Respetar", ganemos ese respeto luchando por él, no condenemos nuestro futuro a ser denigrados eternamente, ha llegado la hora de recuperar nuestra dignidad.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS
http://juliocesarrivas.blogspot.com

sábado, 4 de junio de 2016

Seamos Leales

(Opinión)

La lealtad se describe así: "s
entimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales, a los compromisos establecidos o hacia alguien".

Al iniciar los esfuerzos para unificar en torno a ejercer resistencia a este régimen oprobioso, manifesté en todo momento cuales eran los propósitos en los cuales nos enfocábamos. No importaba la religión, la profesión, el color de piel, las doctrinas ideológicas. Nuestro fin era debilitar los pilares que sostenían el régimen chavista, hasta derribarlo.

En el camino iba logrando sumar voluntades, entre ellas las de jóvenes decididos, el fervor era constantemente contagiado de unos a otros, siempre había combustible en nuestros corazones para no retroceder a pesar de las consecuencias que generaban nuestras acciones retadoras del sistema. 

Carlos, era uno de los más fervientes, un día cuando hacíamos frente a una escalada de represión policial, fuimos sometidos. Una vez en el suelo varios oficiales cargan sus escopetas y apuntan a nuestra cabeza a muy poca distancia, en ese momento Carlos saca su credencial y se identifica como agente de inteligencia. A él nunca más lo vi, pero él no era traidor, era un infiltrado.

Por ese y otros episodios, diseñe una estructura de toma de decisiones que dificultará la presencia de agentes encubiertos en nuestra coordinacion. Solo amigos muy allegados formaban parte del consejo fundador, intentábamos lo mismos en las direcciones y coordinaciones operativas.

Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo íbamos sumando más y estos lograban ocupar cargos en la dirección. Su propósito no era el que nos unió a los primeros, unos por moda, reconocimiento o quizás creyendo que esto se trataba de alguna fuente para vivir de ella, fueron desvirtuando nuestro accionar, haciendo incluso más daño que los SEBIN que en su momento nos habían logrado infiltrar.

Pero nos hemos sabido sobreponer a estas dificultades y fortalecer para evitar que se repita. Hemos dado demostraciones de coraje y decisión, sin embargo aún no honramos el compromiso que nos llevó a unirnos, a luchar y a que algunos de los que convocamos les costará la vida.

Hoy cuando veo que algunos llaman a diálogo, recuerdo el ataúd de Robert, me pregunto si él será convocado a esa mesa de negociación. También recuerdo que después de más de 96 días de protestas en Ucrania un parlamentario le pidió a los protestantes ceder y a cambio tendrían elecciones en 10 meses, ellos en resistencia, leales consigo mismo y con los que cayeron por el propósito, decidieron continuar sin negociar, el gobierno cayó a las horas.

Por lo que he vivido no suelo confiar en hombres, por lo que he luchado sé que los principios que unen tienen más fuerza. A ellos invoco hoy, a los mismos que nos convocaron a la calle, por los que muchas veces pasamos hambre, esos mismos que ocasionaron heridas y contusiones en nuestro cuerpo, por los que nuestros compañeros fueron asesinados. 

Digamos ¡Ya Basta!, y seamos leales con nuestro firme propósito de vivir en libertad. 

@JULIOCESARRIVAS