sábado, 18 de junio de 2016

Hágase Respetar

(Opinión)

Debo iniciar disculpándome con mis lectores. Y es que soy muy disciplinado en enviar todos los sábados esta respectiva nota de opinión, pero durante la semana pasada no lo hice por mi participación en la convención nacional del partido al cual pertenezco: Proyecto Venezuela.

Cuando ingrese a Proyecto Venezuela traía conmigo una ya marcada imagen, fundamentada en pensamientos, vivencias y propósitos. Fue hace 6 años cuando di el paso hacia el partido del sol, ya mi vida había sufrido cambios importantes y mi frase de batalla, resumía mi carácter, "Lo más importante es vencer el miedo". Ahora siendo parte de una organización se sumaban distintas frases que regirían en mi carrera política, mi línea, mi forma de ser.

"Podemos ser demócratas y ser honestos, vivir en libertad y ser eficientes, cuando nos inspira un profundo respeto al ciudadano", Respeto al Ciudadano, ese es el concepto principal que persigue como obra política esta organización fundada por Henrique Salas Römer y de la que hoy me siento orgulloso de pertenecer.

Democracia, libertad, respeto y ciudadanía. Palabras que parecen lejanas en un país que ha sido víctima de contantes violaciones y que hoy no sólo se encuentra cercenado para el ejercicio de alguno de estos, si no que también de necesidades tan básicas como comer, vivir o gozar de salud.

¿Qué es el respeto? En resumen podría decir que es darle valor a algo que merece ser digno. Aquí va otra pregunta: ¿Somos dignos?.

Cuando una madre es arrastrada por los cabellos en una cola por alimentos, cuando a una hija se le desprende el cabello torturándola para que no proteste, cuando un joven es violado con un fusil por expresar su descontento, allí no se está respetando, allí no se está dando valor a la dignidad, se está condenando a la humillación.

En tiempos de democracia, Salas Romer practicaba el respeto al ciudadano con una obra de gobierno que rescataba espacios públicos, promovía el esparcimiento, invertía en obras que desmarginalizaban comunidades dando acceso a servicios básicos y vías de acceso. Hoy, así vivas en rancho o en quinta, el agua te llega con excremento, la electricidad es inconstante y lo peor es que casi ni le damos importancia porque hay problemas mayores que nos ocupan los pensamientos en intentar sobrevivir.

Imaginen por un momento que al levantarse en la mañana e ir al lavamanos el agua huele bien y sale cristalina, que hay crema dental, que al entrar a la ducha pueden darse un baño con jabón y shampoo, que cuando van a la nevera hay leche, jugos, huevos. Que en la despensa hay harina pan, harina de trigo, pan cuadrado, y ustedes mismos pueden elegir que desayunar. Que al salir a la calle dudan que medio de transporte usar, tienes alternativa. Usas la bicicleta, el metro, el tranvía, el bus o tu propio carro, en esas calles la gente usa el celular sin miedo, los ves hablar, los ves alegres. Ahora abre los ojos, esa Venezuela no existe, tenemos que conquistarla.

Y es posible, claro que esa es La Venezuela Posible. Pero debemos alcanzarla y ese respeto que anhelamos para nosotros, para nuestras familias y conciudadanos, debemos ganarlo. Y para ello debemos vencer el miedo.

Una banda de delincuentes se encuentran atrincherados en Miraflores, usan las faldas de magistrados y el disfraz de militares, para intentar mantenernos sometidos y humillados. Pero ustedes y yo fuimos aconsejados por abuelas, y a ellas hoy recuerdo "Hágase Respetar", ganemos ese respeto luchando por él, no condenemos nuestro futuro a ser denigrados eternamente, ha llegado la hora de recuperar nuestra dignidad.

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS
http://juliocesarrivas.blogspot.com

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