martes, 7 de diciembre de 2010

Líder juvenil antichavista lanza duras críticas contra Insulza: "Se ha hecho el mudo"


Miércoles 24 de Noviembre de 2010
Fuente :La Segunda
“Ha visitado Venezuela para hacer lobby y seguirle el juego a Chávez, pero nada más”, reclama el joven político, quien revela que el secretario general de la OEA le dijo que "estaba agotado de hacer pronunciamientos y que Chávez le responda con insultos".
Cuando Julio César Rivas Castillo aparece en el Hotel Hyatt de Santiago cuesta creer que es uno de los principales líderes de la oposición juvenil al gobierno venezolano de Hugo Chávez.

Tras una voz baja, un cuerpo enjuto y una actitud tímida, este joven de 23 años graduado de Comercio esconde una apasionante preocupación por su país y una carrera política en el movimiento Juventud Activa Venezuela Unida (JAVU).

Por su protagonismo en varias manifestaciones estudiantiles contra Chávez —a quien califica de un “asesino, que no debería gobernar el país”—, Rivas ha estado preso dos veces y ha sido detenido en más de doce ocasiones. Cuando fue candidato a diputado en septiembre pasado, fue secuestrado por algunas horas. Lo amenazaron y luego lo botaron fuera de Caracas.

Julio César Rivas llegó ayer a Chile invitado por las fundaciones Jaime Guzmán y Hanns Seidel. Se reunió con el senador UDI Jovino Novoa, participará en varias conferencias y pretende juntarse con los ministros de Interior, Rodrigo Hinzpeter, y Justicia, Felipe Bulnes.

“Nos interesa Chile para tenerlo como ejemplo. No sólo por la economía y el crecimiento, sino además por este cambio hacia un gobierno de una derecha democrática”, dice.

“La OEA es un club de presidentes”

Rivas tiene una mirada crítica hacia el rol de la OEA y, específicamente el de su secretario general, José Miguel Insulza, frente a Venezuela.

Cuando estuvo preso —“en una cárcel común, con asesinos y violadores”— por organizar protestas contra Chávez, “hubo marchas y huelgas de hambre por mi libertad. Mi mamá fue a la sede de la OEA en Caracas e Insulza llamó a Chávez preguntándole por mi caso. La viceministra de Interior y Justicia fue a la cárcel y me ofreció que me fuera a Estados Unidos. Me negué y luego me dejaron libre”.

—Entonces Insulza gatilló su libertad.
—No sé si tan así. Me sumé a una huelga de hambre para conseguir la libertad de 56 presos políticos. Con eso logramos una invitación a la OEA en Washington y me reuní con Insulza. Le dije que el gobierno de Chávez ha violado todos los puntos de la Carta Interamericana. Y él me dijo que estaba al tanto de la situación en Venezuela, pero que estaba agotado de hacer pronunciamientos y que Chávez le responda con insultos.

—¿Qué le contestó usted?
—Lo consideré inaceptable y le recriminé que con otros casos, como Honduras, él inmediatamente se montó a un avión y fue a ver lo que pasaba, pero que en Venezuela donde hay muertos y heridos por esta lucha por la democracia, la OEA ni siquiera da un pronunciamiento claro. Insulza ha visitado el país para hacer lobby y seguirle el juego a Chávez, pero nada más. Esa vez me dijo que iba a hacer lo posible para incentivar un pronunciamiento, pero no cumplió.

—¿Volvió a conversar con él?
—De vuelta en Caracas hicimos otra huelga de hambre y ahí tuve otras conversaciones con Insulza, incluso algunas las tengo registradas porque fueron vía mail. Le hice ver que la Carta Interamericana le otorgaba facultades para visitar Venezuela, pero me decía que era imposible porque el gobierno de Chávez tenía que autorizar la comisión. Radicalizamos la huelga y ahí Insulza nuevamente se comprometió a visitar personalmente Venezuela. Todavía lo estamos esperando.

A su juicio, “Insulza ha sido muy ambiguo (...) Se ha hecho el mudo y no ha ido a Caracas, pues involucrarse en un tema de Venezuela le hubiera costado varios votos para reelegirse“.

—¿Cree que la OEA no tiene influencia?
—No es un organismo que garantiza la democracia. Es un club de presidentes donde sólo se defienden entre ellos. Los petrodólares de Chávez han generado un silencio cómplice en la región que ya no es culpa de Insulza.
















No hay comentarios: