lunes, 3 de enero de 2011

Soy Perro



En un mundo donde hombres se transforman en lobos, vampiros y centauros, que cuesta admitir que soy un perro.

No es la luna, ni tampoco el olor a sangre, simplemente es el comportamiento de las que por naturaleza despiertan nuestra virilidad, nuestra atracción y nuestras emociones.

Secuestran nuestra atención, emboban nuestros pensamientos y de repente nos vemos atascados en inmensas marañas, convirtiendonos en víctimas del amor.

Y es que en nuestra generación, a muchos nos toca la difícil decisión de llevarnos por la guía del comportamiento conservador, que les confieso lo grandes nos hace sentir, una cita, una caminata en la playa, una intensa mirada, un sueño a largo plazo, un buen rato apurruchados luego de hacerla tuya, la visita familiar, la formalidad en los eventos, las conversas de problemas, la confianza.
La segunda alternativa es la guía liberal, la canita al aire, besar sin conocer, despertar a su lado y pedir su nombre, la mejor amiga, compromiso nulo, el beso escondido, cero problemas, cero complicaciones, el sexo sin amor, el si te he visto no me acuerdo.

Yo soy perro, soy perro porque a pesar de ser caballero no puedo hacer papel de ciego.
Soy perro porque la honestidad se ha convertido en un valor que para muchos ya no es indispensable.
Soy perro porque no comparto lo mio, LO DEFIENDO.
Soy perro porque creo que ahora tienen mas valor que el humano.

El perro, un animal que puede morder, que puede correr, pero que es fiel cuando alguien SE LO GANA, por eso dicen que es el mejor amigo.Soy perro y no me importa que me tilden o que lo utilicen como descalificativo, soy perro porque no soy pendejo.

Pendejo el que se enamora y perdona una tras otra.
Pendejo el que permite que lo normal sea el engaño.
Pendejo el que se deja llevar en nombre del amor y su respeto no es correspondido.
Pendejo aquel que no le importa que los labios de su compañera ganen kilometraje en besos de terceros.
Pendejo aquel que por amor se convierte en cabron.

Soy perro porque no me gusta la competencia de la fidelidad fingida.
Soy perro porque como humano suelo ver las mentiras en los ojos.
Soy perro porque aunque tengo sentimientos, no me hago ilusiones que luego me destrosen.
Soy perro porque solo seré fiel, cuando alguien se lo gane.

Julio César Rivas

1 comentario:

Veronica dijo...

Guaooo esto es mucho con demasiado, q buenooooo Julio, gracias por permitirnos leer esto