sábado, 3 de septiembre de 2016

El Desafío es Indispensable

(Opinión)

 En el año 2.002 se desarrollaron sucesos que marcaron mi forma de ser. Jornadas de protesta, masacres y un país dividido en dos, era mi entorno social en la Venezuela de ese entonces. Mi adolescencia me llevó a concentrar la pasión en el criterio político que me iba formando, Chávez de quién ya en ese entonces tenía las peores referencias, se convertía en el enemigo a vencer. 

El 13 de abril mi papá, quien profesa la religión evangélica; nos pidió inclinarnos de rodillas y repetir sus oraciones. Ya otras tantas veces lo había hecho y desde hacía algún tiempo me molestaba la idea de decirle a Dios lo que otro quería y no lo que yo pensaba. Esa tarde todo llego al limite cuando en sus peticiones pidió por la salud y el regreso al poder, de aquel personaje oscuro que había irrumpido en mi vida con impacto negativo. Chávez para mí en aquel momento y en este mismo, era el responsable de las muertes de febrero y noviembre de 1.992 y justo en ese momento el responsable de aquellos sucesos que se desarrollaron en Caracas el 11 de abril.

Decidí negarme a repetir la oración de mi papá, este insistió y volví negarme. Por aquel gesto recibí una bofetada, pero me sentí liberado, nadie me haría pedir a Dios nada que en realidad no sintiera y lo menos que quería yo, era que aquel al que consideró un asesino regresará al poder. Y era tal el nivel de indignación (quizás porque tenía 14 años), que no solo sentí suficiente desafiar a mi papá y negarme a su oración, si no que decidí abrirme mi propio camino, tome mis cosas y me fui de casa.

Ese momento de desobediencia cambio mi vida de manera significativa, la polarización había llegado a mi casa y dado el momento decidí poner por encima mi propio criterio, nadie más en el futuro me pondría a debatirme entre las cosas que consideró correctas y aquellas que evidentemente consideró malas. Nadie más tendría derecho a obligarme a repetir palabras o deseos con los que no estaba de acuerdo, dedicarme a vencer al enemigo, era ya un propósito en mi vida.

Hoy Chávez no está, los rituales y las oraciones de sus seguidores no fueron suficientes para salvarlo de la justicia divina. A Dios le rinde cuentas. Pero como todo ser maligno dejo una estela oscura en el país, hoy encarnada por unos delincuentes que se aferran al poder a costa de la miseria y la humillación de nuestra gente, la batalla contra el mal sigue viva. Hace poco participe en una jornada histórica de protesta y me siento muy orgulloso de haber sido parte de eso, el 1ero de septiembre la lección fue dada por el ciudadano común, aquel que venció el miedo, superó los obstáculos y a pesar del amedrentamiento, las amenazas y las agresiones, tomó las calles de Caracas y expresó su disconformidad.

Sin embargo debo decir que ese día no sólo se dieron gestos de inconformidad contra la tiranía que rige al país, si no también muchos contra la estrategia que anunciaron los voceros de la unidad en aquel evento. Y es que para muchos de los que allí estuvieron, asistir con tanto costó y riesgo a aquel evento, generaba naturalmente una expectativa mayor que al solo hecho de escuchar los siguientes pasos de un plan del cual muy pocos tienen detalles.

Ya no soy un adolescente, por tanto mis gestos de irreverencia son un poco más moderados. Pero igual que en aquellos años que decidí no repetir oraciones que no eran mías, hoy tengo criterio y puedo discernir entre lo que consideró acertado o incorrecto. Y del 1 de septiembre hay varias decisiones que consideró incorrectas y sobre las cuales tengo el deber y la responsabilidad de hacer referencia para corregir en nuestro futuro inmediato.

La lucha no violenta se fundamenta en el desafío al tirano, a su poder impuesto y sostenido sobre pilares que años han mantenido controlados. Una acción masiva como la del 1S debe tener como objetivo debilitar esos pilares y en buena parte la estrategia de traslado hacia Caracas la contemplaba, los buses salían juntos y la gente dispuesta a llegar desafiaba las alcabalas e incluso a los mercenarios que apostaban en la autopista para agredir e intimidar.

Pero el error estratégico el 1S fue obedecer a la tiranía, no mostrar gestos de desafío en la propia manifestación. Yo estaba en la Av Libertador en uno de los puntos de partida, me sentía muy contento con la cantidad enorme de los venezolanos que asumieron el deber de participar, pero la ruta trazada daba la impresión que marchábamos hacia atrás. La no violencia es exitosa cuando llevamos el desafío a límites donde logres contagiar a quienes integran otros pilares a ejercer ellos mismos sus propios gestos de desobediencia. Haber cambiado un punto de partida por amenazas de Diosdado o Nicolás, fue apreciado por ellos y los nuestros como obediencia y eso no ayuda a debilitar los pilares que los sostienen.

En esta etapa, la disciplina no violenta es indispensable. Pero esta no significa sumisión, al contrario, exige desafiar. Hago votos para que aquellos que han conformado un comando (muy excluyente para el momento que vivimos) entiendan que para lo próximo, se deben evitar los amagues y que cada acción debe ir acompañada de objetivos en escalada, a medida que vayamos debilitando pilares, la tiranía se hará insostenible. 

Un ejemplo de lo que hablo es la acción de los vecinos en Villa Rosa, en Nueva Esparta. Desafiaron a Nicolás con una acción no violenta, no tuvieron miedo y esto sin duda derivará en un contagio general, que dificultará las apariciones públicas que estos delincuentes que se dicen gobierno planifiquen en el futuro. 

Es muy importante que la estrategia próxima, este en sintonía y consensuada con las expresiones de los distintos factores que componen la sociedad, si está solo deriva del cogollo de cogollos, la gente con criterio que no la comparta, la vera como yo vi aquella oración hace casi 15 años. 

Julio César Rivas

@JULIOCESARRIVAS

1 comentario:

gregorio jose dijo...

Hay que mirar a los ojos del que te desafía.
*Gregorio José Pérez Ortega


Sin duda alguna existen diversas razones para sentir el coraje entre las venas, no el que nace de la rebeldía sin causa, sino cuando es originado por el crítico sentir de las circunstancias, no es fácil ver las vejaciones y decir que no importan porque no son contigo, no es distanciamiento lo que se muestra cuando la impunidad hace que las normas se rompan para beneficiar al que las rompe, más aun, para proteger a quienes no las respetan y son parte del sistema que debe administrar la justicia, aun en esas circunstancias el coraje brota y es difícil contenerlo, pero al ser críticos, analíticos, y en extremos amplios, al ser astutos, vemos como hay realidades que nos llenan de coraje y no obstante hemos aprendido a contenerla. Nos encontraremos momentos claros y precisos en los que sin dudarlo hay que respirar profundo y MIRAR A LOS OJOS DEL QUE TE DESAFÍA, no porque tenga, según su visión, la razón, sino porque cree que le pertenece la razón, y llegaran quienes nos digan “Hay que votar para desafiar a este régimen corrupto”, y quizás sea muy cierta la realidad, pero no es menos cierto que es preciso demostrar que la verdad no es de quien detenta el poder, sino que el poder lo detenta quien demuestra el apoyo del pueblo, de quien puede responder con la misma mirada de desafío, y que no solo sostiene la mirada sino que se apoya con el pueblo para respaldar el desafío, alguien dijo una vez: “hay que desafiar a este régimen que pretende consolidar a un gobernante indigno y pretende cerrar los pasos democráticos para salir de la profunda crisis que hoy nos afecta”, debemos desmontar la farsa del control, del dominio, no dejarles mentir tan descaradamente como lo han venido haciendo, ellos se sostienen con pilares que les hacen altos e intocables, es preciso mirar la estructura que les da vida, y desmontarla piedra a piedra, acción tras acción, no es preciso la fuerza, pero si hay que tener fuerza y coraje para hacerlo, ellos ya no cuentan con el pilar central, el pueblo es quien le daba energía, ya ese bastión fue desmontado, ahora cada pilar, uno a uno, y que ellos lo hagan público a su manera, a su estilo que nosotros seguiremos ahí frente a sus ojos, desafiando su menguada autoridad, su desahuciada acción de control, ya no son quienes eran, y pueden resistir mientras sus pilares estén en pie, pero nunca es débil quien se golpea contra un pilar, débil es el pilar que sin saberlo siempre terminara cediendo contra cada golpe, se vera desvanecido con el tiempo y ese tiempo es ahora, cada oportunidad es necesaria usarla, y aunque en algunas habrá que perder aparentemente la recta del caminar, el camino sinuoso es la ruta a desmontar pilares, ya la calle cayo y forma parte del nuevo camino, la justicia ya está identificando sus partes y estructurando la acción, ahora es momento de mantener la mirada y respirar en la cara del régimen, ahora es cuando queda atrás la rebeldía y aflora la madures del que ha aprendido con los años y que ha esperado la calle, sonaran cacerolas, sonaran pitos pero cada vez serán tan contundentes que serán como mazos que destruyen cada pilar, adelante.