sábado, 22 de octubre de 2016

¿Qué haremos ahora?


(Opinión)

Hace unas semanas la pregunta era si el referéndum revocatorio se iba a dar, esa posibilidad ha sido anulada por aquellos que ya no guardan formas y pretenden dominarnos a la fuerza.

Nicolás, quiere imponerse por encima de la constitución, las leyes e incluso sobre la voluntad de una inmensa mayoría de venezolanos que desean que está era de ineptitud, corrupción y miseria llegue a su fin. Para esto ha utilizado sus tentáculos dentro del poder electoral y judicial, cerrando la compuerta electoral que pudo haber haber mermado la crisis por medio del voto. 

Ante la imposibilidad de llamar a un proceso refrendario, por las artimañas de un grupo de delincuente que se esconden tras las faldas de jueces y disfraces de militares, la obligación nuestra es asumir sin medias tintas la desobediencia a lo injusto, el desacato a lo inconstitucional y el desconocimiento a las autoridades usurpadas. Ya no se trata esto de dirimir un conflicto político a través del voto, nuestra realidad es que debemos derrotar a una dictadura y restituir el hilo democrático.

De dos grandes fuerzas depende todo, de vecinos y de militares, los sectores democráticos ya hemos demostrado que contamos con el respaldo de los vecinos, lo hemos demostrado con votos y también con calle; la dictadura por su parte ha contado con el respaldo de una cúpula militar que ha sido acomodada en sitios donde corromperse es lo más fácil. La tarea es que los vecinos, que son pueblo, logren que el pueblo que es militar, se apegue al deber constitucional que tenemos todos de restituir la constitución y acabar con la dictadura.

Para ello en primer lugar, es necesaria una estrategia, por lo que se, la unidad apunta a la protesta masiva en la calle. Sin embargo y esto es fundamental, debemos definir sin vacilaciones cuál es el objetivo para lograr el fin. Es decir, con que conquista podemos recuperar la democracia que ha sido secuestrada. ¿con la dimisión de Nicolás y la convocatoria a elecciones generales? ¿Con el establecimiento de un gobierno de transición? ¿Con la convocatoria inmediata a una constituyente? Esto es lo primero que hay que definir en las próximas horas.

Una vez esto claro, la unidad que ha servido como herramienta para conquistar espacios a través de elecciones, debe ampliarse, ya que esto no se trata de una campaña, si no de un ejercicio civil que le compete a todos, tanto aquellos que estamos investidos de autoridad, como también del ciudadano común, el panadero, el transportista, los sindicatos, los abogados, los doctores, en fin todos los que en su cédula diga venezolano. No podemos estar atomizados. 

En la calle, no se tratara solo de demostrar fuerza, si no de conquistar el objetivo fijado. Por tanto la acción visible, la protesta masiva, debe estar acompañada del deber de todos. Como lo dije antes desconocer, desobedecer y desacatar. ¿Pero cómo lo hacemos? ¿Cómo se ejerce la desobediencia?

Doy ejemplos, hace poco Nicolás con la misma pandilla de magistrados, firmó la ley de presupuesto sin que la AN la aprobará, requisito constitucional de obligatorio cumplimiento. No conforme con esto, amenazo a gobernadores y a alcaldes, de no entregarles recursos si ellos no firmaban como él. Un partido político de la unidad bajo línea a sus alcaldes, si firman se convierten en cómplices y si lo hacían serían expulsados. En definitiva, la mayoría de los alcaldes democráticos decidieron no firmar. Desobedecieron. Y aquellos que lo han hecho han quedado expuestos ante la opinión pública y algunos han sido suspendidos de sus partidos. Eso es una práctica de desobediencia civil.

El viernes pasado, los estudiantes tomaron la autopista, algunos policías le ordenaron retirarse de la importante arteria vial, los jóvenes levantaron las manos y permanecieron en el sitio, eso es desobediencia. Y a medida que vayamos contagiando a todos y la desobediencia sea general, aquellos que están acostumbrados a dar órdenes no tendrá quien lo obedezca. Sus pilares de apoyo se vendrán abajo. Por tanto, y aquí cito otro ejemplo, si decidimos ir al centro de Caracas y Jorge Rodríguez dice no tienen permiso, y desconocemos su autoridad y desobedecemos su orden llegaremos al centro de Caracas, y allí se dará otra orden, esta vez a los policías, le piden reprimir la manifestación y los policías desobedecen, porque también son vecinos y también son pueblo, entonces vendrá otra orden y le pedirán a los militares que nos repriman ellos, y ellos también desobedecen porque los soldados son pueblo y han visto a sus vecinos y a los policías desobedecer, se convertirá en una obligación moral, y allí, en ese momento la desobediencia demostrará que tan efectiva es.

Los días por venir, no tienen que estar llenos de anarquía, si hacemos lo que debemos hacer en disciplina no violenta. Si el ciudadano, el vecino que va a la calle no obedece, si el policía tampoco obedece lo injusto, si el juez deja de obedecer, si el soldado, el chofer del ministro, el trabajador petrolero, el camarógrafo de Diosdado,  si todos empezamos a desobedecer unidos, no habrá nadie a quien estos delincuentes refugiados en Miraflores puedan gobernar.

Dijo Gandhi, uno de los máximos exponentes de la Desobediencia Civil y la Lucha No Violenta: "Podrán golpearnos, romper nuestros huesos e incluso matarnos. Entonces sólo tendrán nuestros cadáveres, pero jamás nuestra obediencia"

Lo importante de este tipo de lucha, es que no podemos ser derrotados mientras no nos rindamos. Ya sabemos lo que tenemos que hacer, nos vemos el miércoles. 

Julio César Rivas 

@JULIOCESARRIVAS

No hay comentarios: